kW y coches eléctricos: Todo lo que debes saber sobre su consumo y potencia eléctrica

Con la llegada del coche eléctrico hemos tenido que empezar a familiarizarnos con una serie de unidades de medidas que, aunque no son nuevas, han entrado a formar parte de nuestro lenguaje. Entre estas medidas están los kilovatios que contabilizan las diferentes prestaciones de los vehículos enchufables. Si tienes dudas, no te preocupes, aquí te ponemos al día.

Tabla de contenidos

  1. ¿Cuándo hablamos de kW o de kWh?
  2. ¿Cuántos kW de potencia necesita un coche eléctrico?
  3. ¿Cuántos kWh consume un vehículo eléctrico?
  4. ¿Cuántos kW necesito para cargar un coche eléctrico?
  5. ¿Cuántos kWh tiene la batería de un eléctrico?
  6. ¿Merece la pena un automóvil eléctrico?

¿Tienes dudas sobre la potencia y el consumo de un coche eléctrico? Aquí te resolvemos todas las dudas más frecuentes. ¡Sigue leyendo y descúbrelo!

1. ¿Cuándo hablamos de kW o de kWh?

El kilovatio (kW) es la unidad que se utiliza para medir la potencia eléctrica. Por ello, esta medida nos la encontraremos varias veces en la ficha técnica de los coches eléctricos (EV).

Sin embargo, para que esto no se convierta en una sopa de letras es importante distinguir cómo se miden los distintos parámetros, porque no es lo mismo kW que kWh (kilovatio hora).

Entonces al referirnos a un coche eléctrico, ¿qué medimos y cómo lo medimos?

  1. La potencia del motor, en kW.

    La potencia del motor de cualquier automóvil, no solo en los eléctricos, se mide en kilovatios (kW) o en caballos de vapor (CV). Un kW es igual a 1,34102 CV. Por ello, si quieres hacer la conversión de kW a CV solo tienes que multiplicar el valor en kilovatios por 1,34102. Pero no te compliques, encontrarás esta medida en la ficha técnica de tu automóvil.

  2. La capacidad de la batería, en kWh.

    La capacidad de la batería se mide en kilovatios hora (kWh). Como si de un tanque de combustible se tratara, la capacidad de la batería es la cantidad de energía que puede almacenar dicha batería cuando está completamente llena

    kw-coches-eléctricos

  3. El consumo, en kWh/100 km.

    El consumo de un vehículo EV se mide en kilovatios/hora cada 100 km (kWh/100 km). Esto es lo mismo que en los coches de combustible fósil, que calculan su consumo cada 100 km pero en litros.

  4. La potencia de recarga, en kW.

    La potencia de recarga de la batería se mide en kilovatios (kW). Es decir, la cantidad de corriente máxima que puede pasar a través del cable de recarga cuando está enchufado.

  5. El suministro del punto de recarga, en kW.

    Los puntos de recarga suministran una energía eléctrica que se mide en kW. Un punto de recarga puede tener más potencia que el cargador del automóvil y al revés. En cualquiera de estos casos cargará con la más baja. Es decir, si enchufamos el vehículo en un punto de 150 kW con un cargador limitado a 50 kW, la recarga se hará a 50 kW. Del mismo modo que si enchufamos en un punto que solo tenga 50 kW, aunque nuestro coche pudiera cargar a 200, lo hará a los 50 kW.

2. ¿Cuántos kW de potencia necesita un coche eléctrico?

Como ya hemos dicho, en los EV la potencia se mide en kW (aunque no sería raro encontrar esta cifra en CV). Y como en cualquier tipo de automóvil a más potencia más prestaciones.

A la hora de determinar cuánta potencia necesita un coche, la gran diferencia entre un motor de combustión y uno eléctrico es la manera de entregar la fuerza del motor (lo que técnicamente se denomina par).

Para ofrecer su fuerza máxima, un propulsor de gasolina necesita subir al menos a las 2.500 revoluciones por minuto (rpm). En el caso de un diésel, que son más elásticos, esta fuerza máxima se consigue por encima de 1.500 rpm. Es decir, que hasta ese número de vueltas (rpm) no dispondremos de toda la fuerza que proporciona el motor.

Sin embargo, en un eléctrico todo el par está disponible desde el momento en el que empieza a girar el motor, o sea, desde que empezamos a pisar el acelerador. ¿Qué significa esto? Si alguna vez has conducido un EV te habrás dado cuenta de que nada más pisar el acelerador, el coche responde con firmeza, mucho antes de como lo hace cualquier modelo de combustión por potente que sea. Es decir que un eléctrico es más rápido en su aceleración que un vehículo similar de gasolina o diésel.

Esta característica también se nota en la conducción, un eléctrico ‘no baja de vueltas’ porque no tiene caja de cambios, por lo que mantiene una fuerza similar en todo momento. En los híbridos esta fuerza se aprecia en el momento de arrancar. Si tienes más dudas, aquí te contamos todos los detalles de cómo se conduce un coche eléctrico.

3. ¿Cuántos kWh consume un vehículo eléctrico?

Como te decimos el consumo de un automóvil eléctrico se mide en kWh/100 km. Es decir, que al igual que en los coches de combustión, el consumo en los EV se calcula referido a los 100 km. Pero en vez de litros, se miden kilovatios/hora (kWh/100 km).

Lógicamente y como ocurre con cualquier otro tipo de automóvil, la cifra del gasto varía mucho según sean sus características del coche. Sin embargo, los valores homologados sitúan el consumo de los eléctricos entre los 12 y 20 kWh/100 km dependiendo de su tamaño y peso.

  1. ¿Cómo puedo calcular el consumo de mi eléctrico?

    La cuenta para saber cuánto consume un EV es la misma que haríamos para conocer cuánto gasta un vehículo de gasolina o diésel. Si un modelo de combustión consume ocho litros/100 km y su depósito tiene 40 litros podrá recorrer 500 km. Para conocer el consumo de un coche eléctrico haz esta misma operación: Por ejemplo, si la batería tiene 45 kWh de capacidad y su consumo es de 15 kWh cada 100 km, su autonomía será de 300 km.

4. ¿Cuántos kW necesito para cargar un coche eléctrico?

En este caso el cálculo también es sencillo. Si vamos a rellenar una batería con una capacidad de 50 kWh y tenemos un punto de recarga de 5 kW, necesitaremos aproximadamente 10 horas para recargarla a tope.

  1. ¿Cuánta potencia de recarga necesito?

    Ya te hemos contado que puedes enchufar tu automóvil EV en un enchufe convencional, el de casa, pero que no es lo ideal porque tardará mucho tiempo en recargarse. Aquí tienes todo lo que necesitas saber sobre cómo recargar un coche eléctrico.

    Lo aconsejable es que para recargar un coche eléctrico utilices una potencia de recarga de 7,2 kW como mínimo, la que te da un wallbox. De esta manera conseguirás una carga completa en 5 o 6 horas para un SUV como el KONA.

    Hyundai KONA eléctrico

    Por lo que respecta a los cargadores rápidos, parten de 50 kW de potencia pero lo más frecuente es encontrarlos en las estaciones públicas de 100 kW o 150 kW e incluso los ultrarrápidos llegan a 350kW. Nuevamente el cálculo es fácil, en un punto de 150 kW necesitaríamos 20 minutos para recargar el 100 % de una batería con capacidad de 50 kWh. Este es el valor teórico porque hasta el 80 % se recarga a esa velocidad pero el último 20 % lleva algo más de tiempo ya que no carga a la misma potencia para proteger la batería

  2. ¿Hay diferencia entre recargar con corriente alterna o continua?

    Puedes recargar los coches eléctricos tanto con corriente alterna (CA), la de casa o la de los wallbox, o con corriente continua (CA), que es la que ofrecen los puntos públicos de recarga rápida.

    Pero como la batería de un coche eléctrico solo almacena energía en forma de corriente continua, si lo enchufas a corriente alterna tendrá que reconvertirla con su propio convertidor. Esta es la causa por lo que tarda más en cargarse con CA que con la CC.

5. ¿Cuántos kWh tiene la batería de un eléctrico?

La carga de las baterías de los coches eléctricos se mide en kilovatios/hora (kWh). A más grande sea la batería, mayor autonomía.

En algunos modelos puedes elegir entre dos tamaños de baterías. Por ejemplo, el KONA eléctrico cuenta con batería de 39 o de 64 kWh, y el nuevo IONIQ 5, de 58 y de 77 kWh. Esta capacidad, lógicamente, determinan su autonomía eléctrica.

6. ¿Merece la pena un automóvil eléctrico?

A la hora de decantarte por un modelo eléctrico tienes que valorar varios parámetros. Aquí tienes algunos consejos esenciales.

Para empezar, valora el tema económico. Aunque el precio sea algo más alto que el de un modelo equivalente con motor de combustión, al comprar un EV puedes acogerte a las subvenciones a la compra. Además, disfrutarás de rebajas o exenciones en impuestos y podrás aparcar en el centro de la ciudad sin problemas ni costes.

Del mismo modo y pese a la subida de la electricidad, tienes que tener en cuenta que también lo ha hecho la gasolina y el diésel. Aquí te damos unas claves de cómo seguir ahorrando con un coche eléctrico pese a la subida de la luz.

Por el lado ecológico, podrás entrar en el centro de las ciudades sin restricciones y no tendrás ninguna limitación en los protocolos anticontaminación. Todo ello sin olvidar que te sentirás muy bien contigo mismo porque estarás contribuyendo a cuidar el medioambiente.